Ove Hermida-Carro / HAY UN FINDE EN MI TIMELINE

HAY UN FINDE EN MI TIMELINE

 

Isa me dijo que cogeríamos bocadillos y un tren. Luego, mientras el tren rodaba, me señaló una montaña y dijo «Ahí detrás es donde vamos». Un parque tan fotografiado y discutido como cualquier otro lugar de esta Barcelona extraña. Atestado de gentes, de pasos, de saturación. Uno ha de elegir luchar, contraerse y permanecer ajeno al ritmo, o vivirlo como es. Un día después, Virginia y Manel se mudaban a su nuevo piso: todas sus pertenencias en cajas, todo por deshacer. Un día de regocijo amable y viejas tradiciones. La intimidad es un lugar apartado de los ojos.